13 agosto 2025

AlcohoFest. Alcohol y fiestas: tradición o problema de salud pública

 

En muchas celebraciones españolas, el consumo excesivo de alcohol se ha convertido en un elemento casi inseparable de la “fiesta”. Sin embargo, las consecuencias para la salud y la convivencia distan mucho de ser anecdóticas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el alcohol, incluso en cantidades moderadas, aumenta el riesgo de cáncer y está vinculado a enfermedades, lesiones, violencia y accidentes de tráfico. Aun así, la conciencia pública sobre estos riesgos sigue siendo baja y el conocido mensaje de “se recomienda un consumo moderado de alcohol” parece que no va con una parte de la población.

En este contexto, resulta significativa la reciente decisión delAyuntamiento de Barcelona de prohibir las llamadas “rutas de borrachera” en toda la ciudad y durante las 24 horas del día. Hasta ahora, estas actividades —recorridos por bares y pubs para beber chupitos a precios reducidos— estaban restringidas de forma parcial en Ciutat Vella desde 2012 y en el Eixample desde 2023. El nuevo decreto, vigente durante cuatro años, busca proteger la convivencia ciudadana, el descanso vecinal y la salud pública.

Aplaudo la medida y el esfuerzo de todas las administraciones que combaten el llamado “turismo de borrachera”. Sin embargo, el problema no se limita al turismo: tampoco hay consumo abusivo “bueno” y consumo abusivo “malo”. Ampararse en la “tradición” o la “cultura popular” para justificar excesos contradice el sentido común y la coherencia de las políticas públicas. Lo hemos visto en otras costumbres ligadas a festejos que, con el tiempo, se han cuestionado por su componente machista, su maltrato animal o su carácter degradante. Pero no se ha cuestionado el consumo de alcohol.

Como señalaba Antonio Muñoz Molina en un artículo - creo que de principios de los noventa -, muchas fiestas “tradicionales” esconden coartadas para prácticas que poco tienen que ver con el espíritu cívico, la celebración sana o la cultura popular. Y aunque hoy no lancemos cabras desde campanarios ni arranquemos cabezas de gansos, abundan las ocasiones para beber en exceso en nombre de la fiesta.

Basta buscar “correbares” o “correbars” en internet para comprobar que en muchas localidades, especialmente en Cataluña, se organizan dentro de las fiestas populares. ¿Por qué aceptamos que algo tan nocivo forme parte estructural de nuestras celebraciones?

Si de verdad queremos una sociedad más saludable y respetuosa, no basta con regular el consumo de alcohol en entornos turísticos. Es necesario replantearnos, sin excusas, el lugar que ocupa la embriaguez en nuestras fiestas y tradiciones. La pregunta no es si se puede beber o cuánto se puede beber; la verdadera cuestión es: ¿por qué seguimos celebrando bebiendo hasta perder el control?

¿Cuántas personas perderán la vida porque alguien se ha puesto a los mandos de un vehículo a motor después de festejar con alcohol en alguna verbena veraniega? ¿Debe recaer toda la responsabilidad en la lucha contra esta lacra en las policías de tráfico?

Sé que soy un aguafiestas. Pero alguien lo tenía que decir.


09 agosto 2025

Cambia la ley: seguro obligatorio para patinetes eléctricos

Giro decisivo en la normativa sobre responsabilidad civil y seguros: el Congreso aprueba que, por primera vez en España, sea obligatorio asegurar patinetes eléctricos y otros vehículos personales ligeros. El objetivo es lograr una mayor protección de las víctimas de accidentes y adapta el concepto de “vehículo a motor” que, según la directiva europea, ya establecía la necesidad de una cobertura obligatoria para estos vehículos.

A partir de ahora, también las bicicletas eléctricas de alta velocidad, ciclomotores de categoría L1e-B y los patinetes eléctricos deberán tener un seguro obligatorio. Además, la norma exige que estos vehículos cuenten con un registro público o matrícula, cuya implementación deberá estar operativa antes del 2 de enero de 2026.

De esta forma, los usuarios tienen un plazo de seis meses para contratar la póliza (el 2 de enero de 2026 debe estar vigente) . Si no lo hacen, las sanciones serán de entre 200,33 euros a 1.001,66 euros. Pero este cambio en la normativa supone, sin duda, una buena noticia para la movilidad. Porque el Gobierno defiende que los vehículos de movilidad personal son una herramienta clave para la movilidad sostenible. Ahora, una mayor regulación, favorecerá la convivencia y la seguridad vial.

Y es que se estima que en España hay más de 5 millones de patinetes eléctricos en circulación: no emiten CO₂, reducen la congestión y permiten cubrir el “primer y último kilómetro”, ese tramo que muchos usuarios hacen hoy en vehículo privado. Es un gran avance en movilidad sostenible que ahora se complementa con una buena noticia para la seguridad de todos los ciudadanos.

El cambio en la norma, impulsado por el Grupo Socialista, es un clamor para la ciudadanía y los expertos. De hecho, organismos y asociaciones ya habían reclamado desde hace años la adopción de estas medidas, entre ellos, la Asociación Nacional de Abogados de Víctimas de Accidentes. Según la Fundación Mapfre, los patinetes eléctricos, que alcanzan hasta 25 km/h, están implicados cada año en casi 400 accidentes en España, con 14 víctimas mortales y 240 heridos (102 graves) solo en 2024.

Esta reforma busca armonizar la seguridad vial con el impulso a la micromovilidad. A juicio de defensores de la norma, facilitar un medio de transporte limpio no debe dejar desprotegidos a peatones ni otros usuarios de la vía. Aunque se alcen voces críticas que consideran que estas medidas podrían desanimar a muchos potenciales usuarios, lo cierto es que este giro normativo refuerza la convivencia segura en ciudades sostenibles que buscan reducir el uso del coche privado, pero apostando por que en las calles no aumenten los riesgos viales.


Artículo publicado el 7 de agosto de 2025 en el perfil de Linkedin del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados.

25 julio 2025

La justicia de la reforma

 

La reforma de la Justicia ha sido durante años un anhelo repetido pero pocas veces concretado. Hoy, el Gobierno da un paso firme al presentar una modificación de la Ley Orgánica del Poder Judicial que merece, por fin, llamarse con otro nombre: la justicia de la reforma. Porque no se trata únicamente de reorganizar estructuras o revisar procedimientos, sino de hacer justicia dentro del propio sistema judicial: abrirlo, modernizarlo y, sobre todo, legitimarlo ante una ciudadanía que lo percibe con creciente escepticismo.

La iniciativa, impulsada por el ministro Félix Bolaños, nace de una triple necesidad: adecuar la Justicia española al siglo XXI, atender a los requerimientos de la Comisión Europea y responder a una demanda social que no deja de crecer. En un país donde el acceso a la judicatura aún está condicionado por el origen socioeconómico, donde el lenguaje jurídico permanece inaccesible para la mayoría y donde la endogamia profesional ha consolidado castas internas, la reforma es no solo deseable, sino urgente.

Como ha subrayado el magistrado emérito Martín Pallín, esta reforma es, ante todo, un acto de regeneración democrática. No solo por lo que propone, sino por lo que denuncia implícitamente: que la Justicia, tal como está, ni es justa, ni es equitativa, ni es representativa. Que no responde a los estándares éticos ni de excelencia que la sociedad exige. Y que necesita ser transformada de forma estructural, no cosmética.

Entre las medidas clave, destacan la introducción de una prueba escrita práctica en el acceso a la carrera judicial, que permite evaluar competencias reales como la capacidad de redacción jurídica —clave en la labor de jueces y fiscales— y no solo la memorización de temarios. Esta prueba será anonimizada y grabada, garantizando mayor objetividad y seguridad para todos los candidatos.

También se incorporan mecanismos de equidad social, como el blindaje de las becas SERÉ —con cuantías mínimas igual al salario mínimo interprofesional—, y la creación de centros públicos de preparación en todos los territorios. Se trata de democratizar el acceso a la Justicia, abriendo la puerta a nuevos perfiles, más allá de quienes pueden permitirse años de formación privada y costosa.

Una de las apuestas más transformadoras es la regularización del colectivo de jueces y fiscales sustitutos, más del 80% mujeres, que llevan años ejerciendo sin estabilidad ni derechos equiparables a sus colegas titulares. La Comisión Europea ha exigido a España resolver esta situación, que vulnera principios básicos de empleo público. El proceso previsto, a través de concurso-oposición, reconoce su experiencia sin vulnerar los principios de mérito y capacidad.

La reforma también ataca de frente uno de los tabúes del poder judicial: la falta de transparencia y control interno. Desde la reconfiguración de la Comisión de Ética —ahora con expertos externos en filosofía y ética jurídica— hasta el establecimiento de un registro público de jueces que preparan opositores, se intenta poner coto a las dinámicas clientelares que han alimentado la endogamia del sistema.

Pero quizás uno de los elementos más controvertidos del actual debate es la reacción corporativa de parte del estamento judicial. La reciente "huelga" de jueces, fiscales y magistrados, sin cobertura legal, sin descuentos salariales y sin autorización del Consejo General del Poder Judicial, no solo carece de legitimidad jurídica. También pone en cuestión su deontología profesional. Quienes están encargados de velar por la legalidad y el respeto a las normas, ¿pueden permitirse actuar al margen de ellas para defender privilegios? ¿Es ético que quienes representan el poder más inaccesible del Estado reclamen mejoras ignorando los procedimientos que exigen a los demás?

Este episodio ha servido como termómetro del verdadero alcance de la reforma: no se trata solo de mejorar condiciones técnicas o reforzar plantillas, sino de cambiar una cultura corporativa que ha confundido independencia con inmunidad. Que rechaza la rendición de cuentas. Y que, en ocasiones, se resiste a cualquier apertura por temor a perder influencia, no por amor al derecho.

La propuesta del Gobierno no es perfecta, y requerirá ajustes durante su tramitación parlamentaria. Pero señala con claridad un rumbo: una Justicia más plural, más profesional y más conectada con la ciudadanía. Una justicia que no sea un coto cerrado ni un bastión del privilegio, sino un verdadero servicio público. La Justicia no debe ser solo independiente; debe ser también equitativa, accesible y legítima.

En definitiva, esta no es una reforma para los jueces. Es una reforma para la ciudadanía. Y por eso, más que “la reforma de la justicia”, lo que está en juego es algo más profundo: la justicia de la reforma.


29 abril 2025

La Guerra arancelaria de Trump y el abandono de las ayudas a la cooperación y el desarrollo: un golpe a las economías más pobres

 


La guerra arancelaria promovida por la administración Trump es uno de los movimientos más controvertidos de su segundo mandato, caracterizado por un enfoque agresivo y proteccionista que afecta no solo a las economías más avanzadas, sino también a las más frágiles. 

 

Europa y España están trabajando para defender a los sectores económicos más afectados por el incremento de los aranceles norteamericanos.  

 

El Consejo de ministros del Gobierno de España aprobó el 8 de abril un Real Decreto-ley de medidas urgentes de respuesta a la amenaza arancelaria y de relanzamiento comercial que tiene como objetivo establecer una red de seguridad para las empresas y los trabajadores que resulten afectados por el incremento de aranceles que está imponiendo Estados Unidos. Este Plan, tal como declaró el presidente Pedro Sánchez, pretende movilizar 14.100 millones de euros para mejorar la capacidad productiva de las empresas, impulsar su presencia internacional y buscar nuevos mercados, mitigando así los impactos negativos de los aranceles sobre la economía española. 

 

Pero las consecuencias de estas políticas arancelarias de la Administración Trump en los países más pobres del mundo son especialmente graves. Las economías de varios países del sudeste asiático, de África y de Centro y Sur de América, altamente dependientes del comercio con Estados Unidos, han sufrido un fuerte golpe económico debido a las nuevas tarifas anunciadas por Washington. Estos aranceles no solo representan una barrera comercial, sino una amenaza existencial para las economías que más dependen de sus exportaciones, muchas de ellas deslocalizadas por las multinacionales norteamericanas en busca de mano de obra barata. 

 

El sudeste asiático ha sido un destino elegido por empresas estadounidenses para la deslocalización de la producción, especialmente para las industrias textiles, electrónicos y de consumo masivo. Las economías de países como Vietnam, Indonesia, Tailandia, Camboya y Malasia han sido grandes receptores de inversiones debido a la mano de obra barata y la proximidad a los mercados globales. Es muy significativa la presencia en esos países de las grandes corporaciones estadounidenses como Nike (Vietnam e Indonesia), Apple (China, Vietnam y Malasia), Gap Inc. (Vietnam, Tailandia y China), Dell y Hewlett-Packard (Vietnam e Indonesia). 

 

Con la llegada de la guerra arancelaria, las consecuencias serán devastadoras. En países como Vietnam, donde los aranceles alcanzarán un 46%, y Camboya, con un 49%, los sectores exportadores se verán gravemente afectados. Estos aranceles reducirán la competitividad de las exportaciones de productos textiles y electrónicos, lo que conllevará una disminución directa de las exportaciones hacia Estados Unidos. Para los trabajadores de estos sectores, en su mayoría mujeres que dependen de las fábricas textiles, esta situación se traducirá en despidos masivos, reducción de jornadas laborales y una incertidumbre económica que podría afectar a millones de familias. 

 

En África, la deslocalización de producción ha sido más limitada en comparación con Asia, pero ha crecido en sectores clave como la manufactura textil, la minería y la producción de bienes de consumo. Países como Etiopía, Kenia, Sudáfrica y Lesoto han atraído inversiones debido a incentivos fiscales y costos laborales bajos. 

 

El impacto de los aranceles de Trump también afecta a varios de estos países africanos, cuyas economías están profundamente influenciadas por las relaciones comerciales con Estados Unidos. Un ejemplo claro es Lesoto, que ha sido insólitamente afectado por un arancel anunciado del 50%. Este pequeño país depende en gran medida de la exportación de productos textiles y diamantes a Estados Unidos. Las fábricas textiles, que emplean a unas 12.000 personas, han comenzado a reducir sus operaciones debido a la disminución de la demanda en el mercado estadounidense, lo que podría llevar al cierre de muchas de estas plantas y a un desempleo masivo. 

 

Madagascar, por su parte, enfrenta una situación similar. Con un arancel del 47%, este país, conocido por ser uno de los mayores productores de vainilla del mundo, ha visto cómo los costos de sus productos se incrementan y su competitividad se reduce en el mercado estadounidense. La industria textil, clave para su economía, también experimentará una disminución significativa en las exportaciones, afectando a miles de trabajadores. 

 

Las principales empresas norteamericanas con producción deslocalizada en África son Nike (Etiopía), Levi’s (Egipto y Sudáfrica), General Electric (Nigeria y Sudáfrica) y Procter & Gamble (Sudáfrica, Nigeria, Egipto, Kenia, Ghana, Costa de Marfil y Tanzania). 

 

Para países como Lesoto y Madagascar, que dependen casi exclusivamente de las exportaciones hacia Estados Unidos, la imposición de aranceles es devastadora. Estos países no tienen la capacidad de contrarrestar la disminución de sus ingresos por exportaciones, ya que sus economías son demasiado pequeñas y su mercado interno no puede consumir productos estadounidenses en la misma medida que otros países desarrollados. Las relaciones comerciales con Estados Unidos son tan desproporcionadas que cualquier cambio en las políticas arancelarias afecta directamente la estabilidad de sus economías. 

 

También hay países de Centroamérica muy afectados por estos aranceles debido a que son numerosas las empresas norteamericanas que han deslocalizado su producción allí, entre ellas Nike (Honduras y El Salvador), Intel (Costa Rica), Dell y Hewlett-Packard (Costa Rica y Guatemala), Caterpillar (Guatemala y Costa Rica), Unilever (Honduras y El Salvador) o Textron (México y Honduras). 

 

Para los países centroamericanos, aunque forman parte del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-CAFTA), la decisión del gobierno estadounidense de no eximirlos de los nuevos aranceles puede suponer un daño comercial bastante profundo porque, aunque se les aplique el 10%, que es el arancel más bajo aplicado por el gobierno estadounidense a nivel global, sus economías son muy dependientes del comercio con los Estados Unidos. 

 

Además de la guerra arancelaria, otro aspecto de la política de Trump que ha tenido un impacto devastador en los países más pobres es su estrategia contra la cooperación internacional y la ayuda al desarrollo. Desde su llegada al poder en 2017, Trump adoptó una política de retirada de los compromisos internacionales de Estados Unidos en términos de ayuda al desarrollo, cooperación internacional y proyectos de asistencia humanitaria. Este cambio marcó un giro significativo respecto a las políticas previas, bajo las cuales Estados Unidos era uno de los mayores donantes de ayuda exterior en todo el mundo. 

 

En su segundo mandato, Trump ha intensificado estos recortes en la ayuda. Durante sus primeros días en el cargo, el presidente decretó que Estados Unidos suspendería su cooperación al desarrollo durante 90 días, lo que afectó a miles de proyectos en todo el mundo, especialmente en África, Asia y Centroamérica. Esta suspensión no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia más amplia de reducción del gasto en programas internacionales de ayuda y cooperación. 

 

Una de las áreas más afectadas ha sido la asistencia sanitaria, especialmente en África, donde la lucha contra enfermedades como el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis depende en gran medida de los fondos de cooperación internacional. La administración Trump también ha reducido sustancialmente las contribuciones a organismos internacionales clave, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que afecta a muchos países de bajos ingresos que dependen de estos fondos para mejorar sus infraestructuras sanitarias. 

 

Los proyectos de educación, acceso a agua potable, nutrición y desarrollo agrícola también han sido recortados, afectando a comunidades enteras que dependen de estos programas para mejorar sus condiciones de vida. En muchas regiones de África, la cooperación internacional es fundamental para garantizar que los países puedan cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos por la ONU. Sin embargo, con el recorte de fondos y el abandono de estos proyectos por parte de Estados Unidos, los avances en áreas como la lucha contra el hambre, la pobreza y la desigualdad se verán gravemente obstaculizados. 

 

Para varios países de Centroamérica, Estados Unidos había sido un socio importante en términos de cooperación al desarrollo y asistencia para la región, pero bajo Trump, estos compromisos han sido significativamente recortados. La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), que durante años había sido un pilar de apoyo en programas de desarrollo, educación y salud en América Latina, ha experimentado recortes drásticos en su financiación. Estos recortes impactan sobre proyectos clave en países como Honduras, Guatemala y El Salvador, donde la cooperación internacional ha sido esencial para la lucha contra la pobreza, la violencia y la falta de acceso a servicios básicos. 

 

La secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), Rebeca Grynspan, ha alertado en varias ocasiones sobre la necesidad de que el comercio no se convierta en una fuente de inestabilidad económica, sino que debe estar al servicio del desarrollo global. La cooperación internacional debe ser vista como un instrumento de paz y prosperidad, y no como un campo de batalla para las políticas de poder de las grandes naciones. 

 

En este contexto, la comunidad internacional debe redoblar sus esfuerzos para promover una economía global más inclusiva y justa, basada en el respeto mutuo, el comercio libre y la cooperación para el desarrollo. Solo a través de estas políticas globales podemos garantizar un futuro de prosperidad y estabilidad para todos. 

 

31 enero 2025

El incremento de las pensiones: el círculo virtuoso de la economía redistributiva

La economía española ha crecido un 3,2% en 2024. Lidera el crecimiento de la Unión Europea y de los países de la OCDE. Rompe todas las previsiones. 

Somos el motor de Europa. Los datos de ocupación se acercan ya a los 22 millones de personas ocupadas. Y la tasa de paro se sitúa al nivel más bajo en 17 años, por debajo del 11%.

Y esto con más estabilidad laboral, más derechos y mejores retribuciones.

¿Cómo es esto posible en medio de una sucesión de crisis ( Covid, guerra Ucrania, incremento de precios energéticos, volcán de La Palma, gota fría en València, etc.?

Es posible con políticas keynesianas en la Unión Europea y políticas más progresistas todavía en España.

En España crece la economía por los ingresos del turismo, por el concurso de la inmigración en el mercado de Trabajo…, pero también por el consumo interno.

El incremento del SMI de un 60,89% los últimos años, de 735,90€ al 2018 a 1.184€ al 2025, y el incremento de las pensiones es gran parte del secreto de este pequeño milagro de la economía española.

La revalorización de las pensiones según IPC y el incremento significativamente superior de las pensiones mínimas y las no contributivas, han supuesto un cambio de paradigma en el sistema público de pensiones.

La Ley 21/2021, de 28 de diciembre, de garantía del poder adquisitivo de las pensiones y de otras medidas de refuerzo de la sostenibilidad financiera y social del sistema público de pensiones, votada en contra por el Partido Popular, significó el respaldarazo definitivo a la revalorización y mejora de las pensiones.

Cuando finalmente se convalide el Real Decreto de medidas urgentes en matèris económica, de transporte, de Seguridad Social, y para hacer frente a situaciones de vulnerabilidad, la pensión subirá un 2,8%, las mínimas en torno al 6% y las no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital un 9%.

Los Gobiernos del Partido Popular subían un ofensivo 0,25% anual y el Gobierno Sánchez un 2,5% en 2022, un 8,5% en 2023, un 3,8% 2024 y ahora 2,8%.

Para eso gobernamos las izquierdas: por el progreso social, en especial de los colectivos más vulnerables. Exactamente la antítesis del que está haciendo la derecha y ultraderecha.

Es el círculo virtuoso de la Economía: a mayores ingresos de los trabajadores y pensionistas, más producción de bienes y servicios, más crecimiento económico, más ocupación, más dotación para el fondo de reserva de las pensiones, mayores ingresos tributarios..., mayores incrementos de salarios y pensiones...

18 octubre 2024

Reflexiones en el V Foro Compromiso por la Educación Vial

El pasado 14 de octubre tuve el honor de participar en una de las mesas del V Foro Compromiso por la Educación Vial que tuvo lugar en el Senado y que se centraba en el debate sobre los dos años de entrada en vigor de los Reales Decretos por los que se establecieron la ordenación y las enseñanzas mínimas que incluyen la educación vial en primaria, secundaria y bachiller.

Mi intervención giró en torno a tres ideas/reivindicaciones en relación a la cuestión planteada.

En primer lugar, reivindicar la política útil. La que tiene como objetivo mejorar la vida de las personas y la que es instrumento de progreso y transformación social. En estas políticas se inscribe, sin duda, la aprobación en 2022 de los Reales Decretos que desarrollan y dan cumplimiento a uno de los principios enunciados en la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación. LOMLOE:

"Desarrollar hábitos cotidianos de movilidad activa autónoma saludable, fomentando la educación vial y actitudes de respeto que incidan en la prevención de los accidentes de tráfico".

En segundo lugar, reivindicar los nuevos paradigmas sobre la movilidad segura y sostenible, en los que se debe enmarcar ahora la seguridad vial y la educación vial.

La seguridad vial y la educación vial no van de normas y aptitudes – que también -, sino de valores y actitudes. Como usuario de la vía y como usuario de la vida. Ambas, vía y vida, compartidas con los demás y comprometidas con el medio ambiente.

Y en tercer lugar, reivindicar a quienes dedican y han dedicado parte de sus vidas y sus profesiones a hacer que esto que hacemos hoy aquí (celebrar el segundo aniversario de la implementación de la educación vial en el currículum escolar) sea una realidad.

Un compañero de la Guardia Urbana de Badalona, José María Navarro, referente en este ámbito, me explicaba hace unos días cómo fue la transición, en los años 90, de una educación vial para escolares más bien basada en las normas, señales y aptitudes, a una educación más transversal y basada en valores y actitudes como usuarios de la vía.

Me contaba los primeros contactos con los docentes interesados en este enfoque, la aplicación de metodologías pedagógicas, la asunción de los programas de educación vial por la entonces Gerencia de Tráfico, posterior Servei Català de Trànsit (1998), la creación de formación reglada para policías locales monitores de educación vial.

Y me contaba cómo estos métodos se han impuesto a los más normativos, y cómo ahora contamos en toda la geografía española con auténticos cracs en la materia (policías, educadores, técnicos…).

A todos ellos, muchísimas gracias y NO ABANDONÉIS TAN BONITO PROYECTO.




11 octubre 2024

CIRCULAR CON UN VEHÍCULO A MOTOR ES UNA ACTIVIDAD DE RIESGO. CERO ALCOHOL AL VOLANTE

Cada vez que ponemos en marcha un vehículo a motor, estamos introduciendo un riesgo en la vía pública, un riesgo para el resto de usuarios y para nosotros mismos. Por eso la circulación de vehículos a motor, y no otras actividades más naturalmente humanas, deben tener seguro obligatorio de responsabilidad civil.

Hemos normalizado tanto el hecho de circular en vehículos a motor que hemos olvidado esta realidad: circular con vehículo a motor es una actividad de riesgo.

En la academia de policía me enseñaron que un accidente de tráfico es “un suceso eventual que ocurre con motivo de la circulación, en el que al menos interviene una unidad de tráfico y tiene como resultado muerte o lesiones en las personas o daño en las cosas".

Pero la verdad es que la definición – que debemos al ingeniero norteamericano Stannard Baker en los años 70 – ha resultado insuficiente o inadecuada. ¿Por qué? Porque más que eventual o CASUAL, los accidentes de tráfico son CAUSALES. Tienen una o más CAUSAS.

Y una de las causas más comunes en los accidentes con víctimas mortales (más del 30% según la DGT) es la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas.

Hemos avanzado mucho en las últimas décadas. Hasta el año 93 a penas se imputaba en España a conductores bebidos que habían ocasionado accidentes de tráfico. Hasta el Código Penal del 95 (con efectos mayo del 96) no se perfeccionó el tipo penal del Delito Contra la Seguridad del Tráfico. En julio de 2006 entró en vigor el carnet por puntos, que también fue una gran herramienta contra esta lacra.

Pero a la vista de las estadísticas, la cuestión está lejos de estar bajo control.

Hoy vemos que fue un error aquella publicidad a cerca de cuántas consumiciones de alcohol podíamos hacer sin llegar a dar un resultado de alcoholemia positiva; según sexo, peso y gradación de la bebida.

Y es que no se trata de cuánto alcohol puedo beber para no dar positivo. Se trata de que para realizar una actividad que implica un riesgo para la seguridad y la vida de otras personas y la nuestra propia, quien tiene la responsabilidad de esa actividad, debe abstenerse de consumir alcohol.

En el pleno del ayer, 10 de octubre, se aprobó una Propuesta No de Ley para instar al Gobierno a rebajar las tasas permitidas de alcoholemia a 0,2 gr x litro sangre (0,1 mgr x litro aire espirado) con los votos a favor de todos los grupos - excepto del Partido Popular que se abstuvo y Vox que votó en contra.

Esta tasa implica aceptar un pequeño margen de error, pero con un mensaje claro: Solo 0,0 es garantía de estar haciendo lo correcto.

28 agosto 2024

La lucha contra el cambio climático también es lucha de clases

Desde hace unos años la comunidad científica insiste en que el cambio climático es el mayor problema al que se enfrenta la humanidad y la vida en el planeta Tierra. 

Los efectos y las consecuencias las estamos viendo a diario: aumento de las temperaturas y de las olas de calor; incremento de los fenómenos meteorológicos extremos; sequías; aumento del nivel del mar; incendios forestales de nueva generación; pérdida de biodiversidad; expansión pandémica de enfermedades; hambrunas; crisis humanitarias por desplazamientos de poblaciones afectadas; pérdida de modos de subsistencia y de puestos de trabajo, etc.

Y, como dice el lema hecho suyo por movimientos ecologistas, “NO HAY PLANETA B”. Pero, si lo hubiera, no sería ese planeta la tabla de salvación de las clases populares. Si lo hubiera, sería un planeta VIP para los megapoderosos, multimillonarios, sátrapas y élites sociales.

De hecho, en el planeta A (la Tierra), que es el nuestro de aquí y de ahora, quien tiene medios, tiene más posibilidades de buscarse un “plan B” para combatir mejor los efectos del cambio climático. 

Lo vimos con los confinamientos por el Covid. No fue lo mismo pasarlo en una vivienda amplia con terraza o jardín que hacinados en una infravivienda. No fue lo mismo no tener parques o bosques a donde salir a pasear cerca de casa en las franjas horarias permitidas que hacerlo por asfalto y aceras.

No es lo mismo pasar una ola de calor con aire acondicionado y piscina que pasarlo con miedo al recibo eléctrico por poner un ventilador.

Y así podríamos seguir con cientos de ejemplos, micro y macro, que demuestran que los efectos del cambio climático son más negativos para las clases trabajadoras, por no mencionar a las personas que habitan en países del tercer mundo o en zonas asoladas por la guerra.

La paradoja es que, siendo el cambio climático, el peor enemigo de la clase trabajadora, es entre las clases más populares donde más cala el negacionismo climático financiado interesadamente por los mismos que ya tienen “plan B” y hasta podrían tener “planeta B”: los megapoderosos, multimillonarios, sátrapas y algunas élites sociales. La mayoría de ellos alineados con postulados de la ultraderecha política.

Por eso es tan necesario que la lucha contra el cambio climático sea socialmente justa. Y es ahí donde deben encontrarse las izquierdas, los movimientos de progreso y los sindicatos de clase. En las soluciones que no dejen a nadie atrás, en las soluciones que comporten progreso socioeconómico y, a la vez, mejora medioambiental.

14 julio 2024

ROCAFONDA, ORGULL - I REIVINDICACIÓ - DE BARRI

Gràcies a Lamine Yamal i a la seva celebració dels gols fent amb les mans el número 304, que és la terminació del codi postal del barri de Rocafonda, s’ha posat el barri de moda. Un gran gest que honora a Lamine i que li hem d’agrair totes les persones de Mataró, de Rocafonda i, per extensió, de tots els barris de classe obrera.

Ser de barri s’ha de dur amb orgull.

La casualitat ha volgut que també Les Santes s’hagin recordat de Rocafonda. Enguany el seu icònic cartell és obra d’altra veí de Rocafonda, Mohamed L’Ghacham i la seva execució és en format mural que llueix a una paret mitgera al carrer Perú, a Rocafonda. I també el codi 304 llueix a l’esquena de la samarreta commemorativa de Les Santes d’enguany.


Els barris que conformen Rocafonda, El Palau i l’Escorxador, són una bona mostra de la nostra ciutat en molts aspectes. Són barris plens de vida, d’infants i joves; plural; ple de comerços; rics en entitats i associacions. Són barris amb equipaments i serveis. Molt ben comunicats amb la resta de Mataró i amb l’exterior. Fan frontera amb un espai que és identitat per a Mataró: la riera de Sant Simó i està a tocar del parc agrari de Les Cinc Sènies.

Però... les dades socioeconòmiques, juntament amb el barri de Cerdanyola Sud, són molt inferiors a la mitjana de la ciutat i a la mitjana de Catalunya.

Als problemes comuns als barris obrers de Catalunya i d’Espanya (greu dificultat d’accés a un habitatge digne; precarietat laboral i atur; manca d’oportunitats per als joves), s’afegeixen problemes estructurals del mal urbanisme dels anys 60 i 70, deficiències del parc d’habitatges (aluminosi, manca d’ascensors i d’aparcaments comunitaris) i dificultats derivades dels fluxos d'immigració (major en aquests barris que a la resta de la ciutat) i de les externalitats provocades per la segregació de Mataró respecte a la comarca i respecte de l’Àrea Metropolitana de Barcelona (veure estudi).

Per això, ja al mandat 2015-2019, vàrem arribar a la conclusió, en el marc del debat estratègic Mataró 2022, que la cohesió social i territorial de la nostra ciutat era l’eix principal sobre el qual havíem de treballar. I, des d'aleshores, tots els plans estratègics i plans d’actuació del Govern municipal han incorporat aquesta premissa.

Però Mataró no pot encarar sola els reptes que suposen els dèficits socioeconòmics dels nostres barris. Tal com portem reclamant des de 2001, quan es van endegar els Plans Integrals de Barri de Cerdanyola i de Rocafonda, Palau i Escorxador, cal que la Generalitat, que és l’administració que té les competències en les polítiques d’habitatge, d’ocupació, d’educació, de salut, de serveis socials, de seguretat, prioritzi també la cohesió social i territorial del país.

La primera llei que va aprovar el Govern progressista de Pasqual Maragall va ser precisament la Llei 2/2004,de 4 de juny, de millora de barris, àrees urbanes i viles que requereixen una atenció especial.

El Pla integral de Cerdanyola va ser inclòs en la primera fase d’intervencions de la Llei de Barris al 2005 i el de Rocafonda, Palau i Escorxador a una fase posterior, al 2007, amb el president Montilla a la Presidència de la Generalitat.

Els plans van ser producte d’un procés participatiu de diagnosi i propostes. I gràcies a aquests plans i a la Llei de Barris, Rocafonda, Palau i Escorxador van poder viure una notable millora en equipaments (com la biblioteca Antoni Comas), espais públics (Parc de Rocafonda), reurbanització de carrers (grup Les Santes), parc d’habitatges (restauració de façanes) i serveis socioeducatius.

El canvi de Govern a 2011 va suposar un veritable daltabaix a les polítiques de cohesió social i territorial. Els projectes de Llei de Barris van quedar sense finançament i es va acumular un important deute per part de la Generalitat, tant a l’ajuntament de Mataró com les comunitats de veïns.

Al 2017 es van saldar els deutes i es va obrir un nou cofinançament de projectes pendents que ens van possibilitar la remodelació total de la Plaça Joan XXIII, la urbanització d’un tram de la Ronda Cervantes i la rehabilitació d’alguns immobles del barri de Rocafonda i Palau.

A partir d’aquesta data, la Llei de Barris va deixar de funcionar i els respectius Governs de la Generalitat i majories parlamentàries que els recolzaven no van ser sensibles a la necessitat d'invertir als barris del país amb majors desequilibris socioeconòmics.

L’ajuntament de Mataró, però, sí ha prioritzat la necessitat de comptar amb renovats instruments de planificació integral dels barris de Cerdanyola i de Rocafonda, Palau i Escorxador. Al 2019 s’aprovà el Pla d’actuació integral de Cerdanyola i el 2021 el Pla de Rocafonda, Palau i Escorxador. Ambdós, previ processos d’avaluació i diagnosi tècnica i participativa amb el teixit associatiu dels barris.

Mataró i els nostres barris reclamem una nova Llei de Barris (o el seu equivalent). Fins ara, amb governs de la Generalitat poc centrats en els problemes reals de la gent, no l’hem tinguda. I quan per fi s’anuncia un nou projecte de barris «per a la intervenció en àrees urbanes que requereixen una atenció social», resulta que Rocafonda-Palau-Escorzador i Cerdanyola no hi són entre els barris a intervenir.

Confiem que el proper Govern estigui presidit per Salvador Illa i que, com varen fer els governs progressistes de Pasqual Maragall i Josep Montilla, es continuï intervenint i invertint a Rocafonda-Palau-Escorxador i a Cerdanyola.

Mentrestant, gaudim de l’orgull de barri i de ciutat que ens regalen el Lamine Yamal o el Mohamend L´Ghacham. I glòria a Les Santes!