La seguridad empieza por la conducta del conductor, no por el
dispositivo.
La razón de
ser de la baliza V-16 es conocida: evitar que los conductores tengan
que abandonar el vehículo para colocar los triángulos de
emergencia, una maniobra que ha provocado atropellos
mortales en autovías y
autopistas.
La seguridad
vial en España entra en una nueva etapa con la generalización de la
baliza de emergencia V-16
conectada, un dispositivo que
sustituye definitivamente a los triángulos de preseñalización a
partir del 1 de enero de 2026.
Pero, ¡ojo!,
activar la baliza NO es suficiente
ante una avería, un accidente o una caída de la carga.
La
baliza V-16 no elimina el resto de
deberes legales del conductor.
El artículo
130 del Reglamento General de Circulación (RGC)
sigue obligando expresamente, entre otras cosas, a:
Detener
el vehículo fuera de la calzada
siempre que sea posible.
Apagar
el motor y señalizar
adecuadamente la inmovilización.
Utilizar
el chaleco reflectante cuando sea
necesario salir del vehículo y transitar por la calzada o el arcén
(art. 118 RGC).
Adoptar
todas las medidas razonables y necesarias
para evitar nuevos riesgos a otros usuarios de la vía.
La baliza V-16
es, por tanto, una herramienta
adicional, no un sustituto del
comportamiento responsable ni del cumplimiento de las obligaciones
legales.
¿Por qué se ha
regulado y hecho obligatoria la baliza V-16?
Las
estadísticas de siniestralidad muestran que cada
año fallecen y resultan heridos conductores atropellados
mientras caminan por la calzada o el arcén para colocar o retirar
los triángulos de emergencia. Muchos de estos atropellos se producen
en condiciones de baja visibilidad,
tráfico intenso o altas velocidades,
especialmente en vías rápidas.
Con el objetivo
de prevenir estos riesgos,
la Dirección General de Tráfico
(DGT) promovió la modificación
del Reglamento General de Circulación, estableciendo un nuevo
sistema de preseñalización que:
Evita que el
conductor tenga que salir del vehículo.
Aumenta la
visibilidad inmediata del vehículo inmovilizado.
Permite
alertar digitalmente a los servicios
de tráfico y mantenimiento de la vía.
Facilita
la información de la incidencia al resto de usuarios a través de
paneles informativos y sistemas de
navegación.
¿En qué consiste
la baliza V-16 conectada?
La baliza V-16
conectada es un dispositivo
luminoso de color amarillo auto (amarillo intermitente de
emergencia), visible en 360 grados
y diseñado para colocarse fácilmente en el techo del vehículo sin
necesidad de abandonarlo.
Sus características
principales son:
Alta
visibilidad: emite una luz
intermitente visible a larga distancia.
Autonomía
energética: no depende de la
batería del vehículo; dispone de pilas o batería interna que
garantizan su funcionamiento autónomo durante el tiempo
reglamentariamente exigido.
Colocación
segura: se instala desde el
interior del vehículo.
Conectividad
integrada: incorpora una tarjeta
de comunicaciones que envía automáticamente la ubicación del
vehículo a la plataforma DGT 3.0.
Anonimato
y temporalidad: transmite
únicamente la posición del vehículo y solo durante el tiempo
imprescindible.
Gracias a esta
conectividad, otros conductores pueden recibir avisos a través de
paneles de mensaje variable,
sistemas de navegación o futuras aplicaciones de tráfico,
contribuyendo a reducir accidentes secundarios.
Bulos y falsedades
sobre la baliza V-16
Desde el
anuncio de su obligatoriedad, han circulado numerosos bulos
que conviene desmentir con claridad, ya que una comprensión errónea
de la norma puede generar conductas
inseguras:
“La
baliza permite geolocalizar permanentemente al conductor”
❌ Falso.
La baliza solo transmite la ubicación cuando
se activa y durante un tiempo
limitado.
“La
DGT sabrá quién es el conductor”
❌ Falso.
No se transmiten datos personales ni datos de identificación del
vehículo.
“Es
un sistema de vigilancia encubierta”
❌ Falso.
Su única finalidad es mejorar la
seguridad vial y la gestión del tráfico.
“Hay
que descargarse un App para conectar la baliza con un teléfono
móvil”
❌ Falso.
Aunque algunas balizas permitan esta
posibilidad, no es ninguna obligación.
Estas
afirmaciones han sido analizadas y desmentidas tanto por la DGT como
por la Agencia Española de
Protección de Datos (AEPD), que
ha confirmado que el sistema cumple estrictamente con la normativa de
protección de datos personales.
Una oportunidad para
mejorar la gestión del tráfico y las emergencias
La baliza V-16
no solo protege al conductor averiado, sino que abre la puerta a una
gestión más inteligente y
eficiente de las carreteras. La
información en tiempo real sobre incidencias permite:
Avisar con
antelación a los usuarios de la vía.
Optimizar
la actuación de los servicios de
emergencias y la policía de tráfico.
Facilitar
el trabajo de los servicios de
mantenimiento y conservación de carreteras.
Reducir
retenciones secundarias y
accidentes en cadena.
En definitiva,
se trata de un paso decisivo hacia un ecosistema
de movilidad conectada, donde la
tecnología se pone al servicio de la seguridad colectiva.
Y recordar
siempre: la tecnología ayuda, pero la
responsabilidad sigue siendo humana.
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